¿Dime, qué eres tú, lluvia de desierto?
Felicidad, alegría o eterna dicha que embarga mi corazón
Esperanza, Fe o certeza de perpetua devoción
¿Acaso cuenta te das que en tu ausencia de sed muero?
Voz de viento, cuando escucho tu canto al rosar mi rostro
Adicto a la dulzura de tus palabras me vuelvo
Y en tus versos me reflejo, en tus versos me siento vivo
¿Acaso cuenta te das que enamorado estoy hasta de tu silencio?
Luz de luna, Sol de medianoche
Al dulce brillo de tu amor me he acostumbrado
Del dulce roció de tu amor me he enviciado
¿Acaso cuenta te das cuando mi corazón por ti implora en la fría noche?
Destello de luz tu mirada, como palpitar de estrella cuando muere el día
Tierno roce de amor tu sonrisa, cual fresca brisa de sublime caricia
Y en la distancia abrazar tu silueta, tus manos tocar y tus labios besar quisiera
¿Acaso cuenta te das que mi ser eternamente tu presencia ansía?
Hermosa niña, bella poeta de agradable candor
Tus poemas me hacen soñar, me embriagas con tus versos de amor
Me acostumbre a tu lado vivir, con paciencia esperar tu canto de amor
Quiero en tu corazón sembrar mi pasión, que florezca cada día cual hermosa flor.
Sólo así, preciosa niña, noble encanto de mujer
En la novena nube me verás feliz, en la novena nube te veré sonreír
Y de amor llenaré tu cántaro, y de amor suspirará tu ser
Silente en la noche soñarás y celestial himno de amor entonará el amanecer.