viernes, 27 de marzo de 2009

Bajo la penumbra.

De pesadillas, alucinaciones y fantasmas Vol. 1

No era común, como si el viento frío y el ambiente pesado presagiaran una noche de desvelo. Una más de las tantas que he vivido. Luego de cerrar la puerta del garaje y asegurar todas las puertas de la casa me dispuse a ver la televisión.

Lo único bueno que pasaban aquella madrugada era una vieja película de Freddy “pesadilla en la calle Elm”. La soledad de la casa hacia que se me erizara la piel al ver las cruentas escenas de la película.

– Una más de Freddy – Pensé.

Tendido en el sofá, de pronto, escuché un ruido en el garaje. De no haber sido porque en el garaje tenemos a Terry de guardián hubiera pensado que algún otro animal se había metido. No le hice mucho caso al ruido y seguí concentrado en la película.

El ruido, cada vez más molesto, me despertó de golpe. No me di cuenta en qué momento me quede dormido. Decidí ir a investigar de que se trataba. Al pararme del sofá, me percate que el televisor estaba apagado. Toda la casa estaba a oscuras.

– Por aquí debe haber una vela – Susurré.

Caminé un par de pasos. Al localizar la vela debajo del mueble del televisor, la encendí inmediatamente. Caminé cuidosamente un poco más hasta abrir la puerta de la cocina.

Y ahí estaba, frente a mí, un niño sentado con un martillo en la mano. Tenía una gorra blanca muy sucia y una camisa azul. Martillaba, incesantemente, lo que parecía un objeto redondo de color rojo. Me acerqué un poco más para observar de cerca al niño. En ningún momento paso por mi cabeza explicarme el porqué de la presencia del niño en mi garaje ni donde estaba terry el guardián.

Me agaché un poco y toqué al niño por el hombro.

– ¿Qué haces aquí?– Le pregunté.

Al no recibir respuesta, me agache un poco más. De pronto, se volteo y pude observar mejor. Tenía la mano completamente ensangrentada y martillaba sobre una cabeza humana.

Caí de espalda sin perder de vista la escena. En la frente, claramente visible, tenia escrito:

“El cielo prohibido”.


2 comentarios:

  1. Dame un segundo, ya me has contado esas historiass, pero nunca te había escuchado esta.
    De terror hermanito

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  2. Este es casi nuevo. Por ahí escribo sobre otros eventos que se han suscitado.

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